A veces hay que esperar
El profeta Ezequiel estaba viviendo momentos difíciles. Eso lo llenaba de amargura e indignación. Pero no dejó de orar ni buscar la guía de Dios. Entonces el Espíritu Santo lo levantó y lo sacó de ahí, agarrándolo fuerte de la mano. En otra versión dice así: «El poder de Dios me levantó y me sacó […]
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