Sin trampas
Dios es bueno y misericordioso, pero también justo. No tolera a los tramposos, pero a los hijos obedientes los llena de favores. No importa qué bajo caímos, cuántas personas defraudamos. Él está dispuesto a perdonarnos, si nos arrepentimos de veras y vamos a él con humildad. Pero los que esconden sus faltas no prosperarán, el […]