Aunque fallamos, somos hijos amados

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¿Acaso no es Efraín un hijo querido para mí? ¿Acaso no es un niño precioso? Porque cada vez que hablo contra él, lo recuerdo más. Por eso mis entrañas se enternecen por él. Ciertamente tendré misericordia de él, dice el SEÑOR.
Jeremías 31:20 (RVA-2015)

Somos hijos amados aunque nos corrija

Foto: Niño jugando en la nieve.

Efraín era una de las 12 tribus de Israel, pero en este pasaje lo usa para referirse a toda la nación. Es muy tierno cuando habla de su hijo y dice

que es precioso, aunque tiene que hablar palabras contra él (o sea corregirlo). Dios es justo y nos castiga, pero también es misericordioso ¡Cómo no va a ayudarnos si le abrimos el corazón y le pedimos que nos dé fuerzas para vencer nuestras debilidades!