Cristo perdona y sana
Job estaba enfermo y golpeado por la desgracia. Pero aunque no reconocía haber cometido ningún pecado de los que lo acusaban, sabía que no era santo. Por eso al hablar con Dios le decía: “sé que no me tendrás por inocente”. Ninguno de nosotros es lo suficientemente justo ante Dios, pero él nos ve santos …