No naciste por casualidad
No naciste por casualidad Leer más »
No es lo que tienes, sino lo que eres lo que realmente importa. ¡Tu SEGURIDAD ES CRISTO!! El peor error es creer que vamos a ser felices cuando tengamos muchos bienes materiales. Muchos dicen: ¡Si yo tuviera esto o aquello sería o estaría feliz!; cuando en realidad la seguridad vendrá a ti cuando sepas quien
No es lo que TIENES, sino lo que ERES. Leer más »
La Navidad pasó. Hubo adornos, comida en exceso, encuentros y desencuentros, alegría, tristeza, duelo, festejos… Un sin fin de emociones, pero muy poco de adoración y reconocimiento al protagonista de esta fecha especial. No hablo de Papá Noel, Santa Claus o San Nicolás. Me refiero a Jesús que nació en un pesebre de Belén la
El mundo no lo conoció Leer más »
Los nombres de Isaías 9:6 Para el pueblo hebreo, los nombres tenían un significado especial. Representaban un acontecimiento que había marcado la vida de esa persona, o tenían que ver con su carácter. Cuando Dios le da a Isaías la profecía que leemos en el capítulo 9 verso 6, no afirma que la gente usaría
Los nombres de Jesús Leer más »
Cuando Moisés hablaba con Dios, la gloria de Dios era tanta que su cara brillaba. Por eso se ponía un velo. Ese fue un símbolo de que el resto del pueblo no entraba en la presencia de Dios y tampoco podía entender lo que el Señor les hablaba. Pero nosotros podemos hablar cara a cara.
Miramos a Dios como en un espejo Leer más »
Cuando le preguntaron a Juan el Bautista quién era «dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías» (Juan 1.23). Nosotros responderíamos «Soy albañil», «Soy enfermera», «Soy la mamá de Juancito». Él definía su vida con el propósito que Dios le había
Seamos la voz en el desierto Leer más »
Dios le cambió el nombre a Jacob (que significa suplantador) y le puso Israel (el que lucha con Dios, o Dios lucha). Entre los judíos el nombre representa el carácter de una persona, este cambio de nombre significaba que cambió de vida. Jesús nos redimió, o sea, pagó nuestra deuda con Dios, porque la paga