Buscando a Dios
Serie Intercesores que Ayunan Daniel era un hombre de oración. Tres veces al día, abría la ventana que daba hacia Jerusalén, se ponía de rodillas y oraba. Por eso Dios lo premiaba dándole revelaciones y sabiduría como ningún otro en su época. Pero cuando la situación era difícil y no bastaba con orar, también ayunaba. […]

