Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Daniel 9:3

Buscando a Dios

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Serie Intercesores que Ayunan

Daniel era un hombre de oración. Tres veces al día, abría la ventana que daba hacia Jerusalén, se ponía de rodillas y oraba. Por eso Dios lo premiaba dándole revelaciones y sabiduría como ningún otro en su época.

Pero cuando la situación era difícil y no bastaba con orar, también ayunaba.

Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Daniel 9:3

¿Qué significa ayunar?

Básicamente, quiere decir: no comer. Pero tiene un significado espiritual más profundo, asociado a una búsqueda de Dios a través de la oración, la humillación y muchas veces un tiempo de aislamiento dedicado a la comunión con el Señor.

Tipos de ayuno

El ayuno judío

Como para el pueblo judío el día comienza a las 18 horas, el ayuno lo hacen desde las 6 pm hasta esa misma hora, del día siguiente. Durante ese tiempo no comen ningún tipo de alimento ni beben nada.

Según leemos en la Biblia, mientras ayunaban se vestían de cilicio, que es una tela rústica que hace picar. Algunos se sentaban o arrodillaban sobre cenizas. De esta manera expresaban su profundo dolor y humillación, para buscar el perdón y favor divinos.

El ayuno puede ser individual, como en el caso del Rey David, cuando oró y ayunó para que Dios sane a su bebé, aunque el profeta le había dicho que moriría porque era fruto de su pecado (2 Samuel 12:16). También puede ser colectivo (toda una ciudad o una nación orando y ayunando). En este caso, incluso los bebés y animales ayunaban. Un ejemplo es el ayuno de la ciudad de Nínive para mostrar su arrepentimiento al escuchar la predicación de Jonás.

 Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?

Jonás 3:6-9

Ayuno total o con agua

Si se ayuna hasta tres días puede ser sin beber nada. Después de ese tiempo el cuerpo no aguanta la deshidratación, pudiendo provocar la muerte, por eso se recomienda beber agua. Solamente con la ayuda sobrenatural del Espíritu Santo, como lo hizo Jesús, se soportan ayunos más largos sin líquidos.

En ayunos largos es recomendable encerrarse. No se tiene fuerzas para trabajar y el Señor suele pedir que se aísle a tal punto que no hable con nadie, no mire la TV, ni el celular, ni tenga ningún contacto con el mundo exterior. Sí se puede escuchar música cristiana y predicaciones.

El ayuno más extenso es de 40 días, como duró el que hizo Jesús. Pero tomando agua u otros líquidos. No se tiene constancia de que Dios haya pedido a nadie un ayuno de más duración. Es lo máximo que soporta el cuerpo sin comer.

Ayuno intermitente

En ocasiones, para ayunos extensos (especialmente cuando no se pueda permanecer aislados), Dios pide ayunos intermitentes. Así se tiene energía para trabajar o continuar con las obligaciones habituales.

Todo el día hay que mantenerse en comunión con Dios y dedicar un tiempo específico para orar, alabar y meditar en la Biblia. Se establece un horario para comenzar y terminar el ayuno, que se respeta cada día, mientras dure.

Puede ser por 7, 20, 40 días o lo que el Señor revele. En ocasiones, quienes ayunan van al lugar de reunión (templo, auditorio). Si no es posible (por ejemplo, si son de diferentes ciudades o países) cada uno ora y ayuna desde su casa, respetando el horario predeterminado.

Abstinencia (o ayuno parcial)

Consiste en privarse de ciertos alimentos, como ser carne, golosinas, platos elaborados. A veces Dios revela qué se puede comer y qué no. En otras ocasiones, quien ayuna dispone lo que va a comer o privarse de acuerdo a su corazón.

La duración puede ser desde un día hasta 40. Si son varios quienes ayunan, pueden reunirse para tener un momento de oración y adoración cada día. O bien, turnarse para ir a orar a la iglesia.