¡No te hundas!

¡No te hundas!

Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 
Mateo 14:30

Foto: Barco Saint Christopher, Canal de Beagle, Ushuaia

Pedro quiso caminar sobre las aguas como veía que Jesús lo hacía, él se lo permitió. Así que salió de la barca y anduvo hasta que se desenfocó. En vez de mirar a su maestro

miró las circunstancias y tuvo miedo. Entonces empezó a hundirse, pero no intentó nadar y salvarse con sus fuerzas, recordó que ahí estaba el salvador. Con todas sus fuerzas gritó: ¡Señor, sálvame! Jesús extendió su mano y lo levantó.

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