Nombre
Cuando escuchamos la palabra «Apocalipsis» o «apocalíptico» nos viene a la mente una película de ciencia ficción con edificios destruidos, unos pocos sobrevivientes, zombis o alienígenas. Pero eso no es de lo que trata este libro. Apocalipsis (en griego apokalupsis) quiere decir “descubrimiento” o “revelación”. Por eso en algunas versiones de la Biblia se llama Revelación. El nombre está tomado del primer versículo: “La revelación de Jesucristo…” (RVR-1960).
Género
Aunque el libro de Apocalipsis es en realidad una carta, se lo considera aparte por ser demasiado extenso y tener un carácter profético.
Hay quienes lo consideran un libro profético mientras que otros lo ven como un ejemplo típico de la literatura apocalíptica judeocristiana. En realidad, combina elementos de la profecía (revelaciones divinas) con el género apocalíptico (lenguaje figurado, mensajero divino, enfrentamiento entre el bien y el mal, esperanza mesiánica). El autor del libro afirma que es «La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan» (Apocalipsis 1:1).
Autor
Aunque solo dice que es Juan, la opinión mayoritaria entiende que se refiere al “discípulo amado”, el mismo que escribió el Evangelio de Juan. Su situación no era la mejor: de edad avanzada, el único que quedaba de los doce apóstoles, obligado a trabajos forzados. Escribió el libro mientras estaba prisionero en la isla de Patmos por el testimonio de Jesucristo y su negativa a adorar al emperador como un dios.
Destinatarios
Las siete iglesias de Asia Menor (actual Turquía): Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. Estos mensajes se dieron originalmente a cristianos que enfrentaban persecución por su fe y estaban siendo contaminados por falsas enseñanzas, pero es para todos los hijos de Dios.
El libro está dirigido a creyentes que conocen las Escrituras y por eso está lleno de referencias a distintos pasajes del Antiguo Testamento. Por ejemplo, el cordero inmolado hace alusión a Isaías 53 cuando profetiza de Jesucristo.

Contexto
En ese momento los cristianos sufrían una gran persecución, que en muchos casos les costó ser despojados de todos sus bienes, torturados, encarcelados e incluso morir como mártires. La iglesia padecía también por los falsos maestros que enseñaban herejías (como el gnosticismo) y prácticas paganas. Tras la caída de Jerusalén, se impuso la adoración al emperador romano. La negativa de los cristianos primitivos a participar en el culto al emperador empeoró su situación. Jesús les envía a través de Juan este mensaje para advertirles, animarlos y también para anunciarles el juicio de Dios en contra de Roma.
Según la tradición, el apóstol Juan había pasado por una caldera de aceite hirviendo, pero milagrosamente sobrevivió como Sadrac, Mesac y Abed-nego. Luego fue exiliado a la isla de Patmos (en el mar Egeo), que era una especie de cárcel adonde se confinaba a los presos en cuevas o celdas y se los obligaba a realizar trabajos forzados. Sin embargo, a diferencia de las cárceles de la época, los prisioneros no eran sometidos a torturas físicas extremas y conservaban ciertos derechos y libertades, como recibir visitas y enviar y recibir correspondencia. Allí, en una cueva, recibió la revelación del Señor Jesús que trajo esperanza al mostrar que estaba en marcha el plan de Dios, el cual traería el total cumplimiento de sus promesas y la victoria de Cristo sobre el mal.
Juegos
El libro de Apocalipsis
Autor, destinatarios y contexto.
