¿Cómo adoraron a Jesús? José: Se dejó guiar "Un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. (...) Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer." Mateo 1:20b y 24

Cómo adoraron a Jesús: José se dejó guiar

Serie: ¿Cómo adoraron a Jesús?

A veces, los cristianos somos difíciles de entender: Queremos que Dios nos hable, le pedimos su guía, pero… Realmente no queremos que nos guíe, sino que apoye nuestros planes. Lo que deseamos es que nos diga que tenemos la razón, que nuestra decisión es la correcta y va a estar de nuestro lado para que todo nos salga bien.

Imaginemos a José. Está comprometido con María. En esa época el compromiso tenía la misma validez que el matrimonio. Normalmente duraba un año, luego se celebraba la boda y se iban a vivir juntos. Un día descubre que su prometida está embarazada de otro. Él podía acusarla de adulterio, pero “como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.” (Mateo 1:19). Entonces, un ángel se le aparece en sueños y le dice que no la abandone, porque fue el Espíritu Santo el que engendró esa criatura. José se creía suficientemente bueno al dejarla en secreto, pero Dios le estaba pidiendo algo más: que no la deje, que adelante la boda, que mantenga la boca cerrada cuando lo critiquen por dejarla embarazada, que se haga cargo de ese bebé como si fuera suyo ¡Hacía falta fe! ¡Hacía falta obediencia!

José no dudó que el sueño fuera una revelación divina. Creyó las palabras del ángel y se dejó guiar. Hizo lo que le dijo que hiciera: sin quejas, sin pedir confirmación, sin exigencias.

Más tarde, cuando Jesús nació y vinieron los sabios de Oriente a traerle sus regalos, tuvo otro sueño. Esta vez, Dios le dijo que tomara al niño y a su madre y huyeran a Egipto, porque el rey Herodes quería matarlos. Otra vez, José siguió la guía divina sin reproches ni dudas.

Si fue la voluntad de Dios que adelantara la boda, amén, así lo hizo, aunque tuvo menos tiempo para conseguir el dinero y organizar todo. Si fue la voluntad de Dios que el bebé naciera lejos de su casa, que así sea. José le consiguió el mejor lugar que pudo: un humilde pesebre. Si Dios quería que abandonara su país para escapar de la persecución del rey, así lo haría. Tendría que aprender el idioma, vivir como extranjero y empezar de cero con la carpintería, pero José estaba dispuesto a seguir la guía del Señor.

¿Cómo adoraron a Jesús?
José: Se dejó guiar

"Un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. (...) Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer." Mateo 1:20b y 24

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