Lectura Bíblica
2 Reyes 2:1-6
Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal. Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el. Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos.

Síntesis
El profeta Elías tenía un ayudante llamado Eliseo. Ambos sabían que ese día el profeta sería arrebatado al Cielo, aunque no habían hablado de ello. El Espíritu le dijo a Elías que fuera a un lugar, luego a otro, hasta que finalmente un carro de fuego se lo llevó con Dios.
Este relato ocurrió realmente, pero es también simbólico. Estamos viviendo en los tiempos finales. Pronto la iglesia será arrebatada como Elías ¿Quiénes se irán al Cielo? Si seguimos el recorrido del profeta, tendremos la respuesta. Cada lugar es una señal profética. Ellas nos indican qué características debemos tener para irnos en el Rapto y escapar de la Gran Tribulación que comenzará en ese momento.