Tener maestros puestos por Dios es una bendición

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Aunque el Señor les hará comer un pan de congoja y les dará a beber agua de angustia, nunca más se les quitarán sus maestros, sino que los verán con sus propios ojos.
Isaías 30:20 RVC

Foto: Busto de Sarmiento y mujer sentada en pupitre con la mochila al lado. Museo Casa Natal de Sarmiento, San Juan

El Señor le promete a su pueblo, que aún va a disciplinarlos, pero de

ahora en más le va a dar maestros. Para que ya no se aparten de él por ignorancia, sino que haya alguien que les explique cómo servir a Dios y obtener su bendición.

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