Diga el débil: Fuerte soy
Diga el débil: Fuerte soy Leer más »
Cuando Goliat desafió a Israel, el rey y todo su ejército se desesperaron porque no podían vencer al gigante. Pero David no confiaba en su propia fuerza sino en Dios quien lo había librado del león y el oso. Años más tarde seguía feliz porque, aunque sus fuerzas pudieran fallar, Dios nunca lo había defraudado.
Cuánto me alegro en Tu fuerza Leer más »
Los puentes, incluso los más fuertes, tienen un límite. No pueden soportar el peso de más personas. El puente de la foto se ve firme, pero solo puede sostener a uno por vez, como lo advierte el cartel. Jesús, en cambio, no tiene límites. En el mundo nos vamos a encontrar que las cosas que
Nuestro Dios es capaz de sostenernos a TODOS Leer más »