Si tu ojo te fuere ocasión de caer

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CORTA POR LO SANO, ALLÁ NO TENDRÁS ALIVIO

47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, 48 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 
Marcos 9.47-48

¿De qué está hablando?

El tema es el peligro de caer en pecado. Y la consecuencia, si no arreglamos la situación, es el infierno.

El que está hablando es Jesús. Él sabe bien el precio del pecado: “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Por eso vino al mundo. Para librarnos de ese destino. Vivió como hombre, nos mostró cómo vivir y luego murió en nuestro lugar.

Hoy en día hay pastores que predican que el infierno no existe, que es una metáfora. Pero el infierno es real. La Biblia lo describe acá como un lugar de tormento. En la versión Palabra de Dios para Todos (PDT) el versículo 48 dice: “Allí los gusanos que se comen el cuerpo no mueren nunca y el fuego jamás se apaga” ¿Te imaginas lo que será? Si los mosquitos pueden ser tan molestos que no nos dejan dormir, ¿cómo será sentir los gusanos que comen el cuerpo? ¿Y el calor insoportable del fuego? Ahí no hay ventilador, ni aire acondicionado.

¿Hay que sacarse los ojos?

Nuestros ojos nos hacen pecar cuando miramos con codicia lo que tienen los demás y después nos dejamos llevar por ese pensamiento: adulterio (si deseamos el marido de otra o la mujer de otro, según el caso), robo (si le sacamos lo que le pertenece), avaricia (si queremos más y más dinero), maldad (si le sacamos los amigos con mentiras), etc.

Otras veces, nos hacen pecar por culpa de mirar las faltas de los demás en vez de lo que pueden llegar a ser. Entonces, juzgamos mal, criticamos, no tenemos amor, no perdonamos, etc. Si Cristo nos perdonó, tenemos que perdonar a los demás. Si Dios nos amó cuando éramos indignos, debemos amar. Por eso si tenemos algo que nos lleva a pecar, debemos sacarlo.

No es que tengamos que arrancarnos de verdad los ojos. Lo dice como una exageración, para que veamos qué importante es. Tenemos que mirar para otro lado, como cuando estamos a dieta y pasamos frente a una panadería.