No pierdas la paz, sé agradecido

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Puedes quejarte del tiempo, de la caída, de los demás... O dar gracias por lo recibido.

Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Colosenses 3.15

Foto: Niño levantándose del suelo nevado, sus padres lo observan. Se encuentran sobre una montaña con pinos, abajo se ve la ciudad de Bariloche y el cielo nublado.

Quizás no se pueda apreciar porque se ve de lejos. Hay un niño levantándose del suelo, mientras sus padres lo miran. Seguramente se resbaló en la nieve. Están sobre el cerro Piedras Blancas y la ciudad que se ve abajo, entre la niebla, es Bariloche.

En esa situación, como en cualquier otra, podemos elegir quejarnos (porque se cayó, porque hay neblina, porque sus padres no lo ayudan a levantarse, etc.) o podemos dar gracias por lo que tenemos (está en un lugar hermoso, de vacaciones, con su familia). Lamentablemente solemos concentrarnos en las cosas desagradables que nos pasan y no vemos lo bueno ¡Pero son tantas las bendiciones que Dios nos da día tras día!

Cuando nos quejamos perdemos la paz. cuando agradecemos por todo lo bueno, nos ponemos felices ¿Qué actitud eliges?