Cerámica cocida a baja temperatura se parte fácil, pero cuando se la somete a alta temperatura no se rompe. “Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado.” Daniel 3:19 El Alfarero divino busca calidad

En el horno

Sadrac, Mesac y Abed-nego eran tres jóvenes fieles a Dios que habían sido llevados cautivos a Babilonia. Allí el rey ordenó que todos adoraran su estatua o murieran en el horno. Ellos se negaron y con valor dijeron: «He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.»

El rey enfurecido mandó que calentaran el horno siete veces más de lo acostumbrado. Pero nada los dañó.

«Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey.  Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.»

Daniel 3:24-25

¿Por qué Dios permite que pasemos por el horno de la prueba? Porque el Alfarero Divino busca la excelencia para nosotros… El fuego de la adversidad no nos destruirá sino premiará nuestra fe y veremos sus milagros.

Cerámica cocida a baja temperatura se parte fácil, pero cuando se la somete a alta temperatura no se rompe.

“Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado.” Daniel 3:19

El Alfarero divino busca calidad