Así como el césped si no se corta puede invadir las baldosas, los malos pensamientos si no se controlan invaden nuestra vida llevándonos a hacer cosas que dañan a los demás y a nosotros mismos.

Así como el césped si no se corta puede invadir las baldosas, los malos pensamientos si no se controlan invaden nuestra vida llevándonos a hacer cosas que dañan a los demás y a nosotros mismos.