¡Brilla!

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Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz.
Lucas 8:16

Eres luz, ¡alumbra!

Foto: Lámpara de techo encenfida.

Dios te limpia, luego te enciende con su Espíritu, te pone en lugar visible y espera que alumbres: Si te ensucias con pecado apagas tu luz. Si te falta la presencia del Espíritu Santo no tienes energía y tu luz es débil. Si te escondes por timidez o temor, no alumbras.

Pero si das luz a los que están en tinieblas, Dios te pondrá en alto, para que alumbres más lejos.